Incubando

En este caso nos bajamos al gallinero del centro, tenemos la suerte de contar con un buen número de gallinas pedresas, una raza rústica autóctona de Cantabria de tamaño pequeño y un característico plumaje grisáceo. Estamos incubando huevos, y para obtener un resultado satisfactorio deberían estar muy cerca de los 38ºC y con una humedad próxima al 60% durante 21 días. La presencia del embrión es evidente a partir de los 10 días de la puesta. Se localiza en la zona aguda del huevo como una mancha oscura y se van observando las venas que se van extendiendo por el huevo. Para ayudar a su visión nos ayudamos con un ovoscopio, un aparato utilizado para revisar al trasluz el estado de los huevos. En el caso de huevos no fértiles el huevo aparece como transparente.